
Yo jugué en el Sporting estrena hoy una nueva sección que ojalá sea de vuestro agrado. Se trata de ‘Tribuna Abierta’, un espacio en el que diversas personalidades irán asomándose para contarnos sus experiencias, anécdotas o historias relacionadas con algún ex jugador de nuestro equipo.
Este apartado es un espacio abierto a todos. Vosotros mismos podéis participar enviando vuestras propias vivencias. Si alguien recoge el guante y se anima –y si no ya iré yo “presionando” a los más habituales para que lo hagáis–, que no dude en ponerse en contacto conmigo a través del formulario o del email. Si todo sale bien y la iniciativa tiene éxito, tendrá una periodicidad mensual.
Nuestro primer invitado es Daniel Gutiérrez Granda, antiguo concejal del Ayuntamiento de Gijón y ex Director General de Deportes en el Gobierno del Principado de Asturias. Daniel nos ha remitido un bonito texto en el que habla de un periodo en el que trabajó codo con codo con Enrique Castro ‘Quini’. Personalmente quiero agradecerle desde aquí su total disponibilidad a participar en la sección, y me permito invitaros a todos a que visitéis su blog Reflexiones de vía estrecha. Os dejo con la primera entrada de ‘Tribuna Abierta’.
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Mis años con Quini
Me piden desde “Yo jugué en el Sporting” que cuente alguna anécdota relacionada con el Sporting o con algún jugador. Inmediatamente tuve claro que quería hablar de Quini, pero me vais a permitir que no hable de una anécdota concreta, sino que rememore una etapa, corta pero muy interesante, que compartí con él.
Siendo yo concejal de Deportes del Ayuntamiento de Gijón, le pedimos que fuese Presidente del Patronato Deportivo Municipal. Recurrimos a Quini porque queríamos que el cargo lo ocupase una persona relacionada con el mundo del deporte, con prestigio y querida por los gijoneses, obviamente Quini era la opción ideal. Esta era una responsabilidad sin remunerar, es decir que nunca cobró nada y nunca pidió nada.
Ejerció como Presidente del Patronato Deportivo Municipal en los años 1988 y 1989, que fue una etapa muy productiva para el deporte gijonés. Entonces se construyeron numerosas instalaciones y se pusieron en marcha muchos programas deportivos nuevos que se mantienen aun hoy en día, se empezó a invertir de verdad en el deporte y se hizo desde una perspectiva innovadora. No hay ni que decir que Quini colaboró estrechamente en todas estas tareas.
Algo que recuerdo muy vivamente de aquellos años es lo que pasaba cada vez que iba con él a alguna actividad deportiva, tanto en Gijón como fuera de la ciudad. Era un auténtico espectáculo, la gente lo recibía como a una gran estrella del rock. Los chavales incluso dejaban de jugar cuando lo veían y lo rodeaban con caras de admiración, los que lo acompañábamos nos teníamos que convertir en improvisados guardaespaldas… algo que, por otra parte, hacíamos encantados. Lo más curioso es que pasaba con niños y chavales muy jóvenes que nunca lo vieron jugar, pero para ellos ya era todo un mito, un personaje histórico real y auténtico.
Fueron unos años apasionantes. A partir de entonces, además de la obvia admiración que sentía por Quini como futbolista, empecé a quererlo.
Y nunca entendí ni entiendo ni entenderé que no haya una calle en Gijón con su nombre.

Daniel Gutiérrez Granda








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17 de Noviembre de 2008 a las 2:06 am
Desde luego, Quini tiene algo. El día que oiga a alguien decir algo mínimamente malo de Quini, la más mínima crítica, un simple “bebe la leche a morro” o “una vez se confundió y tiró papel al contenedor amarillo en vez de al azul” o algo así, se me habrá caído un mito y aceptaré la evidencia de que el fin del mundo está cerca. Ah, yo tampoco entiendo que no haya una calle con su nombre.
Por cierto, no quiero parecer pelota o pedante, pero nunca me cansaré de repetir lo que me encanta esta página.
17 de Noviembre de 2008 a las 1:40 pm
Bueno, no hay una calle, pero hay un parque dedicado a él y a su hermano, Castro. Aprovecho para reiterar mi felicitación por la página en general y por esta última iniciativa en particular. ¡Gran trabajo!
17 de Noviembre de 2008 a las 6:51 pm
Oye Victor una idea cuajanuda (que diria Iturriaga) si quieres algo, comentame
17 de Noviembre de 2008 a las 10:18 pm
Quini merece una calle ya. Y Víctor, otra jeje
19 de Noviembre de 2008 a las 12:36 pm
q vamos a descubrir ahora de este fenomeno a nivel futbolistico seria la teresa de calcuta es un cacho de pan es un dios ami personalmente me hace llorar cuando escucho el ahora quini ahora y tengo 36 años mi mujer me dice q si soy gilipollas y claro como no puedo hablar en ese momento porq estoy emocionado pienso para mis adentros q coño sabras tu d sentimientos para q me voy a molestar en esplicartelo si no lo entenderas jamas jeejeje y domingo tras domingo me sucede lo mismo lo cojonudo es q no soy yo solo solo hace falta mirar las caras d la gente y el q mas o el q menos aguanta como puede el llanto.
hace ya tiempo propuse en la renovacion del molinon modificar el nombre del estadio
19 de Noviembre de 2008 a las 1:37 pm
Gracias a todos por los comentarios -y por los piropos-.
@Hugo, anoto tu nombre para próximos artículos.
@Andrés, mi calle si puede ser en El Llano (y peatonal, que siempre da caché) mejor que mejor
.
Venga, un saludo!
19 de Noviembre de 2008 a las 2:44 pm
Gracies admin, a ver que aceptación tiene la idea. Por ahora ve que va por buen camino.
19 de Noviembre de 2008 a las 7:04 pm
Tienes razon ANGEL habria q cambiar el nombre del molinon por el de ENRIQUE CASTRO QUINI . Que te parece administrador una votacion
19 de Noviembre de 2008 a las 11:24 pm
Pues no sé… La verdad que no lo veo. Creo que Quini es mucho Quini, pero El Molinón también es mucho Molinón. Los demás, ¿qué opináis?
20 de Noviembre de 2008 a las 11:48 pm
Yo opino que El Molinón lleva llamándose así más de un siglo, que es un nombre sonoro, contundente y con solera (como el Sardinero, o Las Gaunas, o La Condomina) y que Quini fue lo más grande que pasó por nuestro Sporting pero antes, durante y después de él también ha habido cientos de futbolistas que han escrito páginas gloriosas de nuestra historia y las escribieron jugando en un estadio llamado El Molinón. Tampoco me gusta divinizar a nadie. Aunque con Quini me cuesta no hacerlo…