De sobra es sabido que en ocasiones se valora más lo de fuera que lo de casa. Algunos porteros del Sporting fueron, no hace mucho, un buen ejemplo de ello. Por El Molinón hemos visto desfilar en los últimos diez años a tipos como Leković, Durán o Passaggio, cuya aportación al equipo resultó, en el mejor de los casos, nula. Y mientras todos ellos pasaban por el club con más pena que gloria, había otros –gijoneses, sportinguistas y que llevaban toda la vida en Mareo– que se ganaban el pan lejos de casa a base de profesionalidad. Es el caso de Ramón, aquel portero que militara en el Sporting a mediados de los noventa y que a buen seguro aún permanece en la memoria de la gran mayoría de aficionados.
Ramón llegó a Mareo con doce años procedente del Xeitosa. Poco a poco fue escalando peldaños por todas las categorías inferiores del club hasta que en la jornada 32 de la temporada 93-94, ante la bajas por lesión de Ablanedo y Emilio Isierte, Mariano García Remón le dio la oportunidad de debutar con el primer equipo. No fue un debut cualquiera. El Sporting, que atravesaba entonces una importante crisis de resultados, se enfrentaba nada menos que al Real Madrid en el Santiago Bernabéu, y logró traerse a Gijón un valioso punto tras empatar a dos en el marcador, con goles de Saric y Abelardo. Esa temporada el joven portero no jugó ningún encuentro más, pero a la siguiente la situación cambió. Emilio abandonó el equipo y Ramón pasó a ser el segundo guardameta de la plantilla de pleno derecho. Desde entonces y durante dos años, nuestro protagonista de hoy tuvo la ocasión de disputar cerca de treinta partidos oficiales, una cifra nada desdeñable teniendo en cuenta que por delante de él tenía a toda una leyenda como el ‘Gatu’. Para el recuerdo de todos los sportinguistas quedan, entre otros muchos, los inolvidables enfrentamientos de promoción contra al Lleida o el cruce en semifinales de Copa del Rey frente al Deportivo en los que Ramón tuvo el privilegio –y sobre todo la responsabilidad– de defender la portería rojiblanca.
En la temporada 96-97, ante la llegada de Paco Liaño, Ramón se fue cedido al Ourense, de Segunda División, en busca de los minutos de juego que no encontraría en Gijón. En principio se trataba de una salida temporal; aunque finalmente, igual que sucediera con otros jugadores, terminó por convertirse casi en definitiva. El portero asturiano cuajó una buena campaña con el cuadro rojillo y regresó doce meses después al Sporting para hacer la pretemporada, pero a los pocos días de empezar los entrenamientos acordó con el club regresar al Ourense, esta vez en propiedad. Su nueva etapa en el conjunto gallego duró tres años y medio, antes de iniciar un largo periplo que le llevó por distintos equipos de Segunda B y Tercera División. Primero estuvo en la temporada 00-01 seis meses en el Caudal; después fichó por el Ribadesella, entonces entrenado por Yosu Uribe, con el que consiguió el ascenso a Segunda B y en el que permaneció dos temporadas; de ahí paso al Logroñés, para posteriormente incorporarse en 2004 durante un mes al San Fernando y más tarde al Varea riojano, equipo en el que militaría la campaña 04-05.
Al terminar el campeonato, Ramón recibió de nuevo la llamada del Logroñés y allí permaneció hasta el pasado mes de junio, cuando su contrato llegó a su fin. Entonces se especuló con la posibilidad de que el ex guardameta rojiblanco, a punto de cumplir 34 años, podría decidir retirarse y pasar a formar parte del cuadro técnico del conjunto de Las Gaunas como entrenador de porteros, tal y como le habían ofrecido desde la directiva en las conversaciones previas a su fichaje en 2003; pero finalmente prefirió continuar en activo y regresar al Ribadesella, donde hoy sigue dando el callo por los campos de Tercera División. Dice que aún no sabe si la temporada que viene seguirá jugando. Por el momento, y mientras se lo piensa, Ramón colabora con el periódico GOLPLUS realizando labores administrativas. En las próximas semanas sabremos si cuelga las botas o no uno de los últimos supervivientes de aquel Sporting de Primera que tantos recuerdos nos trae a la cabeza.
Fuentes: futbolme.com, Liga de Fútbol Profesional
Agradecer a Alberto Pedroche, Redactor Jefe de GOLPLUS, su colaboración en la elaboración de este artículo. Gracias Alberto.





9 de mayo de 2008 a las 7:25 pm
Jejjej,Ramón…que míticu.muy buen artículo,y mejor tovía lo de la entrevista.La ultima vez que vi yo a Ramón fué en Mareo en Un Sporting B-Orense,creo que eso ya fué fae bastantes años…
10 de mayo de 2008 a las 11:29 am
Otro buen articulo,como siempre.Era un buen porterin,pero tuvo la mala suerte de tener al gatu delante.Me gustaria que escribieras sobre el principe Igor Lediakhov,molaria saber que es de su vida.Saludos con sidra pa todos
11 de mayo de 2008 a las 12:06 pm
Sólo tenía el inconveniente de su altura, pero tuvo muy buenos partidos. Saludos
12 de mayo de 2008 a las 5:31 pm
La Panterina de Teverga!
Siempre me pareció un buen portero, y un buen profesional, de los que hacen falta en un equipo.
22 de mayo de 2008 a las 12:25 pm
y ademas muy buena persona.
apoyo la mocion de sidraman,queremos saber que fue del principe
saludos