Probablemente la gran mayoría de aficionados aún le recuerden. Óscar Luis Celada (Luarca, 1966) fue uno de los rostros habituales en las alineaciones de aquel Sporting de finales de los ochenta y principios de los noventa que dio a la parroquia rojiblanca sus últimas grandes alegrías en Primera División hasta la fecha. El cuadro gijonés, con los Joaquín, Ablanedo y compañía a la cabeza, disputaba por esa época la Copa de la UEFA, alcanzaba las rondas finales de la Copa del Rey, tumbaba en El Molinón al Barcelona y al Real Madrid como quien tumba a un Tercera… En fin. Eran otros tiempos, y Óscar fue testigo de excepción de todo aquello.
Óscar había llegado al Sporting en 1985 procedente del Luarca para incorporarse al filial. En él militó tres temporadas hasta que en 1988, tras ser cedido al Langreo, ascendió de la mano de Txutxi Aranguren a la plantilla principal. Al principio su participación fue poco más que testimonial, pero con el paso de las temporadas su entrega y su profesionalidad le fueron haciendo un nombre en el equipo tanto dentro como fuera del vestuario, hasta el punto de terminar siendo uno de los capitanes de la plantilla. Óscar, que por aquel entonces compaginaba como podía sus estudios de medicina con el fútbol, militaría en total seis años en el equipo, durante los que disputó cerca de 150 partidos oficiales con la camiseta rojiblanca.
En 1994 los responsables sportinguistas decidieron realizar una profunda renovación en la plantilla y algunos de los jugadores más veteranos, como Arturo, Luis Sierra o el propio Óscar, tuvieron que buscarse la vida lejos de Mareo. El centrocampista luarqués encontró entonces acomodo en el Zaragoza, equipo en el que lograría el mayor éxito de su carrera deportiva: la Recopa de Europa de 1995. Coincidencias de la vida, ese mismo año el Sporting vivía su peor momento de los últimos años al tener que disputar la famosa eliminatoria de promoción frente al Lleida para salvarse.
Tres años después, en 1997, Óscar abandonó el conjunto maño y fichó por la UD Las Palmas. Tras dos correctas temporadas en el conjunto amarillo que se vieron empañadas en su recta final por un conflicto judicial con el propio club, el veterano futbolista se enroló en las filas del Universidad de Las Palmas, donde en 2001 colgaría las botas a la edad de 35 años.
Desde entonces, Óscar ha seguido vinculado al balompié de una forma muy distinta de la que nos tienen acostumbrados otros antiguos jugadores: como médico. El ex centrocampista rojiblanco consiguió finalmente terminar la carrera de medicina durante su etapa en el conjunto universitario y ejerce actualmente en la Real Federación Española de Fútbol, al mismo tiempo que trabaja en el Consejo Superior de Deportes y en la Clínica Cemtro de Madrid. Así que si algún día visitáis la Ciudad Deportiva de Las Rozas y os encontráis a un tipo que lleva un pequeño botiquín y que os resulta familiar, no os extrañéis. Puede que sea el viejo Óscar, el flamante doctor Celada.
Fuentes: Liga de Fútbol Profesional, La Nueva España, As.com
ACTUALIZACIÓN 13/06/08: Según informa hoy el diario La Nueva España, Óscar se incorporará próximamente al Real Zaragoza como médico de la primera plantilla. El ex jugador se ve obligado a dejar su trabajo en el Consejo Superior de Deportes y en la Clínica Cemtro, pero mantendrá su puesto en la Federación Española de Fútbol.





16 de marzo de 2008 a las 10:58 pm
Grade Óscar. Para mí siempre fue el sustituto natural de Joaquín, el buen Sporting de Primera se acabó cuando le dejaron marchar.
Y por supuesto gran entrada del blog, como siempre.
17 de marzo de 2008 a las 12:43 pm
Precisamente me lo encontré en la Ciudad del Fútbol, sin botiquín ya que iba representando al Universidad Las Palmas en un sorteo. Charlamos un buen rato, rememorando su etapa sportinguista. Saludos